domingo, 4 de diciembre de 2011

El complejo de Sancho

No creo que pase a la historia de la psicología por esto, pero me parece que existe un complejo que aún no se ha descrito en los manuales: el complejo de Sancho Panza. Se trata de un estado de perplejidad provocado por la discordancia entre lo que uno percibe con evidencia y lo que otro u otros (o la "opinión pública") dicen que hay. Os recuerdo el pasaje de los molinos:

"En esto descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como Don Quijote los vió, dijo a su escudero: la ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o poco más desaforados gigantes con quien pienso hacer batalla, y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer: que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra. ¿Qué gigantes? dijo Sancho Panza. Aquellos que allí ves, respondió su amo, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas. Mire vuestra merced, respondió Sancho, que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que volteadas del viento hacen andar la piedra del molino. Bien parece, respondió Don Quijote, que no estás cursado en esto de las aventuras..."
La simple perplejidad se convierte en complejo cuando produce represión: uno empieza por callar lo que piensa para ser aceptado por los demás y no quedar como raro, o intolerante, o anticuado, etc., y acaba por dejar de pensar lo que pensaba o... simplemente deja de pensar. Es un mecanismo que está en la raíz de la implantación de lo políticamente correcto.
Este complejo tiene efectos sociales demoledores cuando los afectados son educadores. De momento quedémonos con un ejemplo. Un estudio del Instituto de Estudios del Capital Social (INCAS) sobre informes de la Generalitat de Cataluñadel Centro Reina Sofía y del Instituto Andaluz de la Mujer concluye que “en el maltrato a menores prevalece la condición femenina del agresor y, sobre todo, las familias monoparentales como las causantes en mayor proporción a su universo de este tipo de violencia”.


% víctima
% agresor
Masculino
51,7
43,5
Femenino
48,3
56,5


Básica
Monoparental
Reconstituida
0,56
8,2
2,5


 Otra conclusión del estudio es que la violencia contra los ancianos “es la más extendida, mucho más que la que se da contra la mujer”, y esta violencia “crece con la edad de la víctima y su grado de dependencia, en una clara relación fuerte-débil”. Las agresiones a menores y ancianos reviste una gravedad especial, pues su capacidad para denunciar al agresor es prácticamente nula. "Precisamente a causa de su indefensión, el número de casos de violencia contra menores y gente mayor está subvalorado”.

Violencia familiar. Casos por millón del universo considerado
Menores
De 1.000-1.200 a 5.000-6.000
Mayores de 64 años
14.000-40.000
Mujeres
1.700-3.500


Evidentemente, no este el paisaje que nos muestran los medios de comunicación cuando informan del maltrato y la violencia en el ámbito doméstico: ¿por qué?

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